12 abril 2007

La última noche de Gloria

La noche era fría, la niebla inundaba toda la ciudad. En aquella calle desierta solo se distinguían dos figuras de pie, una frente a otra. La primera era la de un hombre alto, fuerte que se encontraba a solo un paso de la figura de una mujer atractiva y más baja que el hombre que la contemplaba. Ambas figuras estaban tan solo a un paso de distancia, quietas, sin intercambiar ninguna palabra
Gloria miraba fijamente a ese hombre que se alzaba frente a ella, se perdía en los ojos verdes y las pupilas negras que provocaban en ella un frío terrorífico que nacía en el interior de su cuerpo.
La chica sentía miedo y temor ante aquel desconocido, quiso recordar como había llegado hasta ahí pero esa mirada se lo impedía, quiso gritar, pero no pudo, quiso huir de ahí lo más rápido posible, pero algo la ataba al suelo mientras aquel hombre se inclinaba lentamente hacia ella.
Gloria tenía la mirada fija en el frente mientras aquel hombre se deslizaba hacia su cuello y clavaba sus afilados colmillos. Sintió como se hundían en su piel y perforaban su yugular. La sangre comenzaba a brotar de su cuello, apreciaba como la lengua del vampiro la recogía suavemente y la bebía mientras apretaba los pechos de Gloria con sus frías manos muertas.
Gloría sentía cada vez más frío, sentía como su vida manaba por su cuello para acabar en la boca de aquel hombre de ojos verdes que la había hechizado para que no pudiese moverse. Gloria palidecía por momentos. Aquel ser la agarro por la cintura y volvió a mirarla fijamente a los ojos. El iris verde de sus ojos penetraba en el interior de su mente, la sangre de gloria se deslizaba por sus labios y acababa en su barbilla. Lentamente el vampiro se acercaba a sus labios, Gloria quiso resistirse, pero no podía moverse, su vida se acababa, sentía como su sangre manchaba su hombro y caía al suelo. El hombre seguía acercándose a ella hasta que los dos se unieron en un beso, el que sería el último de Gloria.
El hombre mordió con suavidad el labio de Gloria e introdujo su lengua en su boca, la atrajo hacía si y la rodeo con sus brazos. La chica iba perdiendo la vida poco a poco en medio de aquel apasionado beso hasta que su cuerpo pareció caer desplomado.
Los brazos de aquel hombre pararon la caída y la posaron con suavidad en el suelo, se arrodilló junto a ella y acarició su mejilla, pasó unos segundos contemplando la belleza de su víctima, luego cerro sus párpados con los dedos. Se levantó del suelo y desapareció entre la niebla.

13 marzo 2007

El movimiento Punk

El Punk como movimiento tiene varias vertientes: Cultural, o mejor dicho contracultural; Filosófica e ideológica.
La ideología Punk es muy variada, homogénea, no hay una sola ideología definida. Se puede ser comunista, anarquista, nihilista, etc. Sin dejar de ser Punk, pero ante todo la ideología Punk se basa en el inconformismo, en la lucha (no violenta) contra el orden establecido.
He de hacer énfasis en lo de no violenta, debido a varios estereotipos andantes, se suele ver el movimiento punk como un grupo de jóvenes con cresta quemapapeleras, sin más ambiciones que la de pegarse y emborracharse. Esto no es así. Hay varios modos de luchar contra el sistema, y la mayoría de ellos no implican violencia.
Manifestaciones, canciones, conciertos, reuniones, ninguna de esas cosas implican violencia, sin embargo siempre hay un par de capullos que se dedican a destruir a golpes el Punk como movimiento intelectual.
En cuanto a la filosofía Punk, hay que tener en cuenta que es un movimiento individualista, en el sentido en el que cada uno puede tener su propia concepción del Punk y en el que el individuo prima por encima del grupo.
Personalmente relaciono la filosofía Punk con Nietzche. El Punk niega todo lo anterior, la cultura occidental, pretende una nueva sociedad con nuevos valores. Niezche sostiene que antes del superhombre hay dos fases, el camello y el león.
El camello representa a los conformistas, aquellos que pasan por la vida como si fuera solo un intermedio antes de ir al cielo o al infierno. Se casan y tienen una familia, pero su vida es demasiado insustancial. Al morir solo le recordaran los más alegados y habrán pasado por este mundo sin hacer nada que merezca realmente la pena.
El león se identifica con la figura del antitodo, el gran negador. Este es el modelo de Punk nihilista, nada existe, nada es bueno. La mayoría de la gente asociaría esta fase con todo el Punk en general, pero el Punk va más allá, el Punk no se basa solo en la destrucción de los valores anteriores, si no en la creación de otros nuevos, otros mejores.
Y es cuando llegamos a la fase del niño. Es a esta fase a la que todos los punkies deben aspirar, a tener una mente crítica y poder crear nuevos valores, acordes con la vida y que promuevan la igualdad social.
Para conseguir esa creación de nuevos valores no es necesario usar la violencia, solo la cabeza, pensar, criticar y crear deben de ser las acciones del movimiento Punk.
Para entender la contracultura Punk, primero debemos entender la cultura. Seguro que mucha gente al pensar en cultura se imagina un museo lleno de cuadros, una estantería llena de libros o una montaña de CDs de música. Eso es cultura, pero en un modo amplio, si concretamos más esas cosas serían expresiones artísticas.

¿Entonces que es la cultura? Pues lo que nos queda son las tradiciones, la religión, la historia…Todas esas señas de identidad de un pueblo.

Para explicar la cultura usaré una metáfora. La cultura es un cristal, la sociedad mira a través de ese cristal para ver la realidad. Por supuesto dependiendo de cada cultura la realidad será vista con mayor o menor fidelidad, pero al fin y al cabo siempre será una visión distorsionada.
El Punk pretende no mirar más por ese cristal, si no ver la realidad tal y como es. Observarla, estudiarla, y si es necesario, modificarla en la medida de lo posible. Por supuesto no podemos modificar algo si nos separa un cristal. Debemos romperlo para poder atravesar a la realidad.
No os toméis esta metáfora al pie de la letra, no estoy hablando de destruir la cultura de un modo violento, más bien hablo de negarla. Siempre negándola a través de argumentos racionales, y en la medida de lo posible usando el método científico.
En la contracultura Punk se interna la música, que es el principal transporte de la ideología, la filosofía Punk y la identidad Punk (Es decir que es el Punk como movimiento). Como estilo musical el Punk tiene una serie de características: Tempo acelerado; Un ritmo trepidante pero simple de batería; Una línea de bajo melódica, sin adornos; La guitarra tocando acordes de quinta y letras comprometidas socialmente, que como ya he dicho transportan las ideas y la identidad Punk.
Dentro del Punk podemos encontrar varios tipos de estilos: Punk rock; Punk Ska; Hardcore; Hardcore melódico, etc.
He intentado escribir en esta entrada lo que significa el Punk, pero es un movimiento demasiado amplio, así que probablemente vuelva a escribir sobre él en el futuro.

08 marzo 2007

¿Por qué lo habrá hecho?

Rubén miró al techo y reflexionó sobre su vida, desde el principio había sido un fracaso, una continua carrera alienante, en el que no había final, nada que la distinguiese de la vida de otro ser.
Era solitario, nunca le había faltado una chica, pero sus relaciones nunca pasaban de un amorío adolescente. Rubén quería algo más, alguien que le comprendiese y que le amase, no una chica con la que pasar el rato. Había buscado mucho y había creído encontrarla, pero solo era una vana ilusión, todas eran así, excepto una.
En cuanto a sus amigos, Rubén tenía muchos, no le faltaban, pero ninguno era demasiado íntimo para confesarle sus inseguridades. Rubén sentía estar continuamente fingiendo ser otro, una persona distinta, pero no sabía que le hacia actuar así. Creía que el comportarse como él mismo haría que los demás le rechazasen.
El no se gustaba, no le gustaba como era, como actuaba, por eso fingía ser otro, ser el que todos querían que fuese, pero para Rubén eso era demasiado, no podía aguantarlo más.
Sentía que su vida era una constante rutina, 24 horas de insustancial vida y después otras 24 peores. Rubén quería gritar, desahogarse, quería ser libre, controlarse a él mismo, pero algo se lo impedía, su moralidad, sus valores le ataban a esa rutina que tanto odiaba.
No era mal estudiante, pero tampoco era bueno, su media estaba en un 6 con algo. Rubén se esforzaba todo lo que podía, pero raras veces podía pasar de un 7, esto creaba una continua frustración en él. Una carga que llevaba a su espalda, sin rechistar, pero con los ojos llorosos. Rubén sabía que esa carga acabaría con él, pero lo mismo que le ataba a la rutina le prohibía pedir ayuda. Además ¿A quién se la iba a pedir? ¿A quién podía contarle todo eso? No tenía a nadie, siempre estaba rodeado de personas, pero se sentía solo.
Rubén no soportaba más la vida que tenía, deseaba poder escapar, irse muy lejos, romper con todo y vivir libre de todo. Libre de su moral, de sus valores, libre de la persona en la que se convertía cuando formaba parte de la sociedad. Odiaba su rol y quería hacerlo desaparecer, pero era demasiado cobarde para dejar todo atrás, solo le quedaba una opción.
Había estado pensando en esa idea durante meses, buscando la manera, incluso había elegido un día, el 24 de Mayo.
No era una fecha al azar. De todas las novias que había tenido solo una consiguió tener con él una relación profunda como deseaba. Se llamaba Sonia. Era morena, de ojos verdes y siempre con una sonrisa en la boca, muy guapa e inteligente, un poco más baja que Rubén, tenía un año menos que él. Rubén pensaba que era la única persona que le comprendía, que podía ser él mismo, y así se comportaba con ella. Hablaba sin tabúes, le confiaba sus inseguridades, se sentía libre con ella, no aceptaba un rol, si no que simplemente era Rubén.
Pero Sonia se tuvo que mudar, tuvo que irse a Irlanda, muy lejos, demasiado para Rubén, perdieron el contacto, aunque de vez en cuando Sonia le enviaba un email.
Su marcha le dejó en una depresión. Toda su vida se sustentaba en Sonia, ella era su pilar central, y sin ella se estaba derrumbando.
El 24 de Mayo de hacía dos años había empezado a salir con ella y habían durado 9 meses antes de que ella se marchase. Ahora Rubén había elegido esa fecha para marcharse él.
Dirigió la pistola a la sien, cerró los ojos y apretó el gatillo, oyó un enorme estruendo, que se cortó bruscamente, durante un momento se sintió flotando, notó un calor en su cabeza abrasador, una sensación de dolor, quiso haber gritado pero no tuvo tiempo, después solo oscuridad.
Al cabo de los días no se hablaba de otra cosa en el instituto, todos comentaban el suicidio de Rubén. “¿Por qué lo habrá hecho?” No podían entenderlo, no sabían que pasaba por su cabeza, no parecía tener problemas era un chico normal. Un par de meses después ya nadie se acordaba de Rubén.
Pero cada día en Irlanda una chica lloraba al recordar a Rubén.

14 enero 2007

¿Quién eres?

Este blog lleva abierto casi un año y he caído en la cuenta de que aun no he hablado sobre mí. Supongo que si alguno de vosotros leyese las entradas de este blog sabría como soy, pero lo que yo quiero escribir aquí es como me veo a mi mismo.
Pasemos de las descripciones físicas, la mayoría que leéis este blog me conocéis en persona y no es necesario que me describa. Centrémonos en mi turbia mente, en mi manera de pensar, en todo aquello que se tarda en descubrir de una persona.
Como es lógico en esta entrada habrá un buen número de adjetivos pero ¿Cual ha de ser el primero que tengo que poner? ¿Cuál es la primera impresión que causo? Sinceramente creo que lo primero que hay que decir sobre mí es que soy frío y tímido, estas cualidades a menudo se confunden e incluso para mi es difícil diferenciar si mi actitud es fría o tímida.
Lo cierto es que pocas veces soy frío e inaccesible y de hecho comparto mis dudas, pensamientos, inseguridades y demás con la gente más cercana a mí, pero también es cierto que esas personas son muy pocas, quizás solo 5 o 6. No me cuesta abrirme a gente en la que confío, pero a una persona con la que no tenga suficiente confianza es casi imposible que le cuente algo que sea profundo para mí. También debería decir que solo suelo contar algo profundo cuando me preguntan o me dan pie, no suelo hacerlo así como así.
Otra de mis insufribles cualidades es la de ser borde o sarcástico, muchas veces se me escapa algo que no debería decir algo que hiere a los demás, y a veces a alguna de esas 5 personas importantes para mí. Siempre procuro disculparme cuando veo que me he pasado. Como propósito para este año me propuse ser menos borde y lo intentó, pero siempre se me escapa algún comentario que no debería.
A veces me paso criticando y ofendo a algunas personas (Otra vez los 5 o 6 de antes). Este espíritu critico ha nacido sobre todo en el último año y a veces reconozco que despotrico con poca racionalidad o simplemente no explico mi razonamiento correctamente con lo que parece que lo que digo no tiene ningún sentido o simplemente no me gusta por que no le gustan a otros.
Esto nos lleva a otra cualidad, la independencia. Me considero independiente y solo me “ato” a un grupo de gente cuando de verdad me siento muy a gusto con ellos y me divierto. En otros casos simplemente huyo o no me relaciono demasiado con ellos.
Siempre intento ser original, no pasándome, pero si que me gusta diferenciarme del resto del mundo, a veces en mi forma de vestir o en otras cosas mucho más triviales, supongo que busco diferenciarme de los demás, quizás por un principio de misantropía, o simplemente me gusta sentirme diferente.
También soy inseguro y dudoso. Muchas veces me he sorprendido preguntándome algo de lo que se supone que estoy seguro como por ejemplo si la carrera que he escogido es de verdad lo que quiero hacer o no. Por suerte en este ejemplo la respuesta es clara: Si. Pero en otras ocasiones la respuesta no es tan fácil y me lleva muchos quebraderos de cabeza llegar a ella, a veces para decepcionarme descubriendo algo que no me gustaría descubrir. También es cierto que esas sesiones de romperse la cabeza me han ayudado mucho en varios temas.
Y por fin llegamos a ese “maravilloso” punto que se titula “Cobo y el amor”. Ante estos sentimientos soy muy inseguro y desconfiado, siempre soy muy pesimista y a veces tremendista. Casi nunca tengo posibilidades reales de conseguir algo con las chicas en las que me fijo y siempre que intento algo suelo ser rechazado, por eso me muestro tan desconfiado, aun así digamos que soy muy soñador y en ocasiones me engaño a mi mismo. A lo mejor es que siempre me fijo en la chica equivocada y por eso siempre salgo mal y cada vez más aumenta esa frustración dentro de mí.
Me han dicho alguna vez que yo tengo pinta de ser un romántico. Quizás sea verdad, pero debido a mi inseguridad y a esa mezcla de timidez y frialdad que tengo en mi personalidad no suelo, de hecho nunca demuestro ese romanticismo.
Supongo que alguna vez llegara alguien, sinceramente más que suponer espero. El problema es que no se como podría reaccionar con ese “alguien” quizás lo eche todo a perder, quizás sea tan estúpido como para dejar pasar algo verdaderamente importante por alguna tontería. Solo hay una forma de averiguarlo.
En cuanto a la amistad he de reconocer que también soy inseguro y tengo mis dudas. Muchas veces me he llegado a preguntar si realmente se conservar una amistad. Algunas veces me he hecho muy amigo de alguien, de tener casi confianza plena con esa persona, y casi inmediatamente dejarnos de hablar o distanciarnos muy rápidamente. Todas estas cosas me hacen pensar si en realidad soy un buen amigo y si estoy cuando se me necesita o no. Me he preguntado muchas veces cual ha sido la causa de que una amistad se rompa y siempre me he culpado por algo o he pensado que he actuado mal. Espero que no pase más, pero a veces al pensar en ello me resulta inevitable.
Siguiendo con mi descripción pasemos a algo un poco más amable, mis pasiones. Me encanta la música y casi de todos los géneros muchas canciones tienen un significado especial para mí o me evocan imaginaciones, recuerdos, felicidad…Con la música me siento… no se es difícil de explicar, supongo que a muchos os pasará. En parte gracias a esa afición a la música me decidía a aprender a tocar el bajo, disfruto mucho tocándolo, cada vez lo domino más y el hecho de estar en un par de grupos me anima más. Con el bajo me sucede una cosa extraña, dicen que cuando tocas muchas veces una canción acabas odiándola, pero a mi no me sucede así, no me canso de tocar una canción que me guste.

Ese soy yo.

11 diciembre 2006

La otra cara

Paula estaba tan inmersa en la lectura que por poco se pasó de estación. Tuvo que mirar por la ventana para ver que era su parada. Cerró el libro de Juego de Tronos y se levantó de su asiento. Solía abstraerse con la lectura, se concentraba leyendo como nadie, algunos amigos se reían de ella por que con los labios pronunciaba las palabras que leía. Se dirigió a la puerta y esperó a que el tren parase para poder bajarse. Notó entonces que alguien la miraba, giró la cabeza y vio a un chico de pie junto a ella mirándola fijamente. Sus miradas se cruzaron una fracción de segundo.
Paula notó como su corazón se aceleraba y su estomago parecía vacío, aunque hubiese querido decir algo no hubiese podido, estaba totalmente atrapada en la mirada de aquel chico, lo único que pudo hacer fue sonreírle, fue extraño para ella, pero le pareció que el chaval le agradeció profundamente la sonrisa aunque no hizo ningún gesto, ni siquiera se movió. Pero a Paula se lo pareció.
Las puertas del tren se abrieron y Paula bajó inmediatamente, echó un último vistazo al chico, le pareció guapo, era moreno con los ojos azules, sólo un poco más alto que ella, llevaba un abrigo negro, la camiseta de un grupo heavy y unos vaqueros azules.
Cuando Paula pisó el andén supo que probablemente nunca más vería a ese chico y se entristeció por ello. Le pareció un chaval interesante, quizás hubiese podido tener algo con él, pero pensar eso cuando ya había bajado del tren le pareció estúpido, resistió la tentación de mirar hacia detrás para saber si él la seguía mirando y continuó su camino por el andén.
Salió de la estación preguntándose a cuanta gente le pasaría lo mismo que le ha pasado a ella, pensar en salir o en enamorarse de un desconocido que viaja contigo en el tren cuando sólo lo has observado un par de segundos, cuando no sabes nada sobre él. Pensó si alguna vez alguno de los dos implicados hubiese dado el primer paso y comenzado a hablar con la otra persona. ¿Se habrían enamorado alguna vez así dos personas? Paula pensó si esto es lo más parecido al romanticismo que queda hoy en día.
Se lamentó por no haberlo comprobado ella misma, cierto que no había tenido casi tiempo de hacerlo, pero aun así no pudo evitar preguntarse que hubiese pasado si se hubiesen dicho algo.
Negó levemente con la cabeza y quiso olvidar esos pensamientos, pero no pudo. Le siguieron asaltando durante todo el camino a su colegio. Apenas eran doscientos metros, pero le dio tiempo a plantearse multitud de preguntas a las que no podía responder: ¿Cómo se llamaba ese chico? ¿De dónde era? De pronto un pequeño rayo de esperanza la iluminó. La gente que tomaba el tren a esa hora solía ser por rutina, eso significaba que quizás al día siguiente le podría volver a encontrar en el tren.
Paula se llamó tonta a si misma por pensar tal tontería, pero una parte de ella defendía la lógica de su argumento.
En ese momento llegó a la puerta de su colegio, justo al lado estaba de pie esperándola su amiga María. Paula se fijó en que tenía los cascos puestos.
-¿Qué escuchas?
-Moonlight shadow. –Respondió María.
-Me encanta esa canción.

03 diciembre 2006

Sinfonía de terror

El capitán y el marinero se miraron con desanimo antes de arrojar el cuerpo de su compañero muerto al mar, había muerto, al igual que el resto de la tripulación de una extraña enfermedad que se había extendido durante el viaje. Solo quedaban vivos el capitán y el marinero, ambos se hallaban agotados y desconcertados. A medida que caían los marineros se extendía el rumor entre la tripulación que había un extraño hombre a bordo como polizón que era el que asesinaba a los marineros. El capitán nunca creyó eso, pero cuando solo quedaban dos hombres vivos a bordo parecía convencido de esa posibilidad.
Arrojaron el cuerpo del pobre desgraciado por la borda y observaron a la luz de la luna como se hundía en la inmensidad del mar. El capitán tenía la mirada perdida en el mar mientras el marinero, con el valor que siempre le había caracterizado agarró un hacha y miró la entrada a la bodega.
-Si no he vuelto aquí en diez minutos…-Dijo mientras marchaba, el capitán volvió al timón y en silencio rezó para que no le pasase nada a su último hombre.
Cuando el marinero llegó a la bodega alzó su hacha contra uno de los ataúdes que habían transportado durante todo el viaje y lo golpeó con fuerza. Observó como de la grieta que había abierto comenzaron a salir ratas y recorrían toda la bodega. El marinero lanzó otro golpe contra una de esas ratas y volvió a levantar el hacha.
Pero esta vez se quedó parado un segundo, mientras en su cara se dibujaba una expresión de terror. La tapa de uno de los ataúdes había volado y un extraño hombre se levantaba de su interior, como si fuera un resorte, sin doblar las piernas. Se puso de pie y el marinero pudo observarlo. Vestía completamente de negro, s cara era monstruosa y se dibujaba una expresión de ira contra el marinero, sus ojos negros se clavaron en el pobre navegante que sintió como se le helaba la sangre, como su corazón latía más deprisa que nunca, Su cabeza parecía estallarle y los músculos no le respondían. El quería salir corriendo, pero como si su cuerpo ya no fuera suyo sólo se quedó parado mientras el demonio le señalaba.
El marinero consiguió reaccionar, salió de la bodega lo más rápido que pudo tropezándose un par de veces y al llegar a cubierta intento advertir al capitán, pero lo único que consiguió fue lanzar unos gritos sin sentido. El capitán lo miró sorprendido como se dirigía hacia la borda y se arrojaba al mar gritando de terror.
Entonces el capitán vio como una figura humana negra salía de la bodega y avanzaba lenta pero firmemente hacia donde estaba él. Rápidamente cogió una cuerda y se ató lo más firmemente que pudo al timón, mientras ese demonio llegaba. El hombre se situó justo al lado de el aterrorizado capitán que le miró directamente a los ojos, en un último acto como el hombre valiente que siempre había sido, pero al hacerlo sintió en su interior miedo como nunca había sentido. Verdadero pavor. En la cabeza del capitán se sucedieron los pensamientos, tantos que el pobre hombre no supo que hacer. El demonio le agarró por los hombros y se inclino. Antes de morderle el cuello le susurró algo al oido:
-El barco de la muerte tiene un nuevo capitán.

24 octubre 2006

La chica del tren

Mario se quedó mirando a aquella chica. Acababa de entrar en el tren y ella estaba ahí sentada, leyendo un libro de George Martin. Mario se sentó en uno de los asientos de enfrente y empezó a contemplar su belleza.Tenía el pelo negro y corto, el verde de los ojos era muy intenso y se clavaba en las palabras del libro de George Martin que estaba leyendo, con sus labios leía suavemente las palabras que leía sin que su voz, que Mario estaba convencido sería agradable sonase. Tenía un piercing debajo del labio, pero un poco más hacia la derecha, su piel era blanca y lisa y contrastaba con su camiseta negra con un dibujo extraño, vestía además unos vaqueros azules y un abrigo verde gastado que llevaba encima aun dentro del tren.
Mario se fijo detenidamente en el colgante de una chapa estilo militar plateada sin ninguna inscripción que la chica llevaba en el cuello, además tenía una chapa de un grupo de música en la camiseta, un poco por encima de los pechos. Mario conocía ese grupo, de hecho tenía un par de canciones suyas en el mp3.
La chica estaba tan concentrada en la lectura que ni siquiera se entero de que Mario la observaba, de hecho ni miro a la señora que se sentó a su lado, parecía inmersa de lleno en el mundo de Martin.
Las canciones del mp3 de Mario sonaban continuamente sin que dejase de mirar a aquella desconocida que había captado su atención. Le vino a la cabeza la idea de hablar con esa chica, de conocerla, de invitarla a salir, de enamorarse de ella. Al fin y al cabo ella tenía un libro que él ya había leído, ese es un buen tema para romper el hielo, ¿O no? Quizás la chica creyese que Mario era uno de esos salidos que entran a cualquier chica que vean. No, pero Mario no era así, claro, que la chica no lo sabía.
Esa idea le estuvo rondando a Mario por la cabeza durante un buen rato, él era un poco tímido y le costaba conocer a gente nueva, y más de aquella manera, pero estaba convencido de que aquella chica merecía la pena. Se preguntaba si al final conseguiría vencer sus temores y hablar con ella, la recompensa merecía la pena.
La chica sonrió mientras leía, y Mario se imaginó porque sería. “Algún comentario sarcástico de Tyrion, seguro.” De pronto en su mp3 comenzó a sonar moonlight shadow, una canción de Mike Oldfield. Es una canción tranquila y un poco romántica, no era del estilo de Mario, pero por alguna extraña razón esa le gustaba, Mario consideraba a Oldfield un genio de la música, y esa era una de sus mejores canciones.
Se decidió entonces a dar el paso, a hablar con ella, a conocerla, se preparó, tosió para aclarar la garganta y se dispuso a levantarse.
De pronto la chica levantó la cabeza del libro, miro un momento a la ventana y luego se levantó y se dirigió hacia la puerta.
Mario se quedo paralizado, no tuvo tiempo de reaccionar, la chica paso por su lado sin fijarse en él y se quedo delante de la puerta esperando a que esta se abriese. Cuando lo hizo, por alguna extraña razón giró su cabeza y se encontró con la mirada de Mario que aun la observaba.
Durante un pequeño instante sus miradas se unieron y se quedaron totalmente quietos, sin moverse, simplemente mirándose uno a otro.
La chica por fin hizo algo, sonrió. Su sonrisa era preciosa, la más bonita que Mario había visto nunca, pero su visión fue efímera, la chica se bajó del tren y anduvo por el anden hasta desaparecer de la vista de Mario.
Se quedo pensando en lo estupido que era por haber dejado que esa chica se fuese sin haberla dicho nada. Durante las cuatro o cinco estaciones que le faltaban para llegar a su destino Mario estuvo cabizbajo dándole vueltas al tema, pensando una y otra vez en la chica, en su sonrisa, que muy a su pesar Mario probablemente olvidaría. Mientras las canciones sonaban y pasaban ahogando las penas de Mario.